domingo, 25 de noviembre de 2007

Ja ja...


El payaso...




El principio.
Una letra salida del silencio.
Un violín sonando entre piedras y unas palabras jamás pensadas pero incontenibles ante la imposibilidad de permanecer calladas.
Colores, sin brillo y brillantes, todos aparecen delante de mi mente. Cubriendo cada pensamiento y cada pensamiento cayendo irremediablemente en mares de pensamientos.
Nacimientos adelantados y muertes prematuras, hijos buenos e hijos malos, perversión latente y santidad lenta y dolorosa.
Muerte y Vida.
La pluma se desliza rompiendo el papel, haciéndolo estallar en millones de pedazos que se disipan al aire de tu mirada.
Mares y cielos.
Santos y pecadores.
Alquimia imitadora.
Sólo alquimia verdadera penetra el pecho con el acero de la espada.
Ayeres y presentes, un presente continuo y un pasado arrastrándose por una vida que debe ser negada, pero sigue arrastrándose y arrastrándose y arrastrándose y arrastrándose...
Pensé que mis promesas llegarían vivas pero han sido diezmadas por mis propios soldados.
Traición y fidelidad.
Las estrellas caen y mis manos no pueden contenerlas, arrastrándose y arrastrándose me siguen mientras no me detengo.
Poesía y grosería.
Risa ríe el payaso.
Teatro, circo, comedia silenciosa.
Para què hablar. ¿No basta sólo la mirada?
Mata.
La mirada mata.
Angeles y demonios.
Batallas interminables, batallas infinitas, sonidos envolventes, la mirada... esa mirada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

este tambien esta muy chido... ojalá q todo lo que dices sea solo imaginería de esa que se hace muy a menudo, de alguien que es muy sencible y mira la vida a través de los ojos del corazon mas no del razonamiento, o ambas cosas qué mas dá... ta chido